Buscar este blog

Cargando...

7/3/2012

Lavarse el pelo con Bicarbonato


Cómo lavarse el pelo con bicarbonato

Si últimamente no has hecho un estudio exhaustivo sobre la composición de los productos que hay en tu baño o no has probado a usar en tu higiene personal al menos un ingrediente comestible, es señal de que no te enteras de lo que pasa en Internet.
Lo de probar métodos de limpieza capilar alternativos, menos agresivos que el champú, es algo que se lleva haciendo mucho tiempo, pero lo importante en esto de las tendencias no es el qué se hace, sino quién lo hace. Y hasta que Yael de Acapulco70 no publicó esta hiperdifundida entrada sobre los mitos del champú, a casi todo el mundo estos experimentos nos parecían cosa de jipis abrazaárboles.
Sin embargo, una vez que te topas con esta prescriptora tan fiable, no tardas mucho en querer probar su técnica. Y más en mi caso, que lamentablemente y de manera por completo injusta, es el de una pelosucio.
Digo que es injusto porque para mí la higiene personal es muy importante y es uno de los poquísimos deberes hacia mí misma y hacia el mundo exterior con el que cumplo alegremente. Me gusta estar limpia y me gustaría que mi pelo no fuera por su cuenta, ensuciándose como si no hubiera un mañana. Aunque sé que con los terroristas no se negocia, me molestaba tanto llevarlo sucio que me resigné a lavármelo a diario, pero como sus exigencias no tienen límite, una vez en este punto, ya no me dura limpio ni veinticuatro horas.
Ser una pelosucio es un precio justo a pagar si disfrutas una vida interesante como exploradora de la selva Amazónica, aguerrida corresponsal de guerra, o incluso a cambio de un fluido dominio de la flauta dulce y la posesión de una mascota canina. Pero si eres una urbanita gris, de hábitos rutinarios, que cumple sus obligaciones con la sociedad capitalista, ser una pelosucio es jodidamente injusto.
Es decir, yo vacío mis bolsillos, consumo el precioso tiempo de mi vida parada frente a los lineales de los supermercados, reniego de la Madre Tierra, ¿y tú a cambio no puedes ofrecerme ni veinticuatro horas de pelo limpio, industria cosmética? Pues lo digo desde aquí alto y claro: TÚ Y YO HEMOS TERMINADO.
Decidida a rebelarme, descarté el método del acondicionador que probó Yael, porque mi pelo se engrasa tanto en la raíz que ni siquiera cualquier champú me lo deja limpio, así que investigué otro tipo de métodos naturales. Hacía poco una amiga me había hablado de la corriente del “no poo” y así fue cómo mediante una astuta técnica encontré no-poo.livejournal.com (es decir, pinchando en el primer resultado de google).
La mayoría de chicas de esta comunidad lava su pelo con agua con bicarbonato y lo acondiciona con un poco de vinagre, té o limón. En cuanto lo leí, me entraron ganas de probarlo, porque después de todo, si el pelo quedaba hecho un asco, que me parecía lo más probable, siempre podía tragarme mis palabras y volver a lavármelo con champú.
The Ring
Lo hice y el resultado me sorprendió. El pelo queda completamente limpio. Tampoco quedó seco o estropajoso, pero sí diferente a cuando usas champú. Supongo que poner un pie fuera del cómodo círculo de los químicos habituales tiene su precio, pero también creo que al librarte del lauril sulfato de sodio tu cuero cabelludo lo agradecerá a la larga.
Consideraciones a tener en cuenta:
1) La aplicación: Lo mejor es que uses los botes que recomienda Yael. Los venden en los chinos. Es fundamental para que el bicarbonato haga su función. El escalofriante testimonio de esta chica lo deja claro.
2) El acondicionador: Después de retirar el bicarbonato con agua, el enjuague con vinagre, limón o té es fundamental. No funciona sólo como acondicionador sino que hay aplicarlo también en el cuero cabelludo para restablecer el PH. El bicarbonato es alcalino y si no le devuelves la acidez a tu piel (algunas chicas de pelo graso evitan las raíces) se irritará y acabará produciendo más grasa que con el champú.
3) El método: El método básico es mezclar 250ml de agua con una cucharada sopera de bicarbonato, aplicar sobre el cuero cabelludo y el pelo seco, masajear para que no queden zonas sin limpiar, dejar que actúe durante un minuto. Enjuagar con agua. Aplicar después una mezcla de 250ml de agua con una cucharilla de vinagre o zumo de limón, dejar que actúe, y enjuagar muy bien con agua. Pero a partir de estas instrucciones hay que variar las proporciones en función del resultado que obtengas, que es diferente para cada persona. Yo prefiero el resultado de enjuagarme con vinagre (apenas queda olor en el pelo) al que obtuve con el limón.
Es interesante investigar en el foro de no poo por si encontráis algún caso que se ajuste a vuestro tipo de pelo. Esto es un glosario de los términos que más utilizan para que desde el primer momento sepáis de qué están hablando:
BS (Baking soda): Bicarbonato
ACV (Apple cider vinegar): Vinagre de manzana
BS/ACV: El método de combinar el lavado con bicarbonato y vinagre
TBS y TS: Cucharada sopera y cucharilla
1:1 ratio: La proporción que os indicado arriba.
WO (Water Only): Método de lavar sólo con agua. Ni bicarbonato ni pelos en vinagre.
Transition: Algunas chicas usan el bicarbonato como una simple sustitución del champú, pero el verdadero objetivo del no ‘pooing es acostumbrar a tu pelo a producir menos grasa, por lo que el lavado con bicarbonato sólo se recomienda una vez a la semana o cuando ya no puedas aguantar más con el pelo sucio. Ellas llaman “transition” al periodo de adaptación del pelo (obviamente la peor parte). 
Después de mi experiencia tengo claro que he dejado el champú para siempre. El bicarbonato y el vinagre son más baratos y menos dañinos con mi piel y mi pelo. De lo que no estoy segura es de poder ir espaciando los lavados para acostumbrar a mi pelo a que produzca menos grasa.
Esta semana aproveché que apenas tenía compromisos sociales para intentar lavarme el pelo sólo un día a la semana. Casi lo consigo, pero el sexto día me rendí. Es verdad que el sexto día no estaba más sucio que el tercero, pero mentalmente me estaba afectando hasta el punto de deprimirme.
Siempre he pensado que en una situación de crisis, como una guerra, un accidente o un secuestro, yo, con mis hábitos de urbanita idiota, no duraría ni cinco minutos. Lo que no imaginaba era que pudiera acabar suicidándome por no poder lavarme el pelo. Está muy bien conocer cuáles son tus límites, sobre todo para poder hacer bromas sobre ellos.

1 comentario:

  1. Llegué a tu post buscando otra vez información sobre el no poo. He llegado a 8 felices meses sin shampoo comercial, estaba encantada con los resultados, menos grasa que antes, más brillo, más volumen. Pero ahora pareciera que el bicarbonato/limón que es lo que me funcionó a mi, perdió efectividad. Por más que quiera espaciar los lavados el cabello no me dura más de dos días sin parecer que está mojado por tanta grasita, así que supongo que lo mío ya es una cosa de endocrinólogo. Siempre que buscaba, me saltaba la comunidad del no poo, pero ahora voy a leerme todo a ver que saco de nuevo.
    Saludos

    ResponderEliminar