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28 abr 2013

Programa online para dejar de fumar. A ver si lo dejo III

http://www.fayerwayer.com/2012/05/espana-la-comunidad-de-madrid-estrena-programa-online-para-dejar-de-fumar/


Un programa online gratuito que nos 

ayudaría a dejar de fumar


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cc@Karol-Stróz
cc@Karol-Stróz
Si has intentado dejar de fumar varias veces y no lo has conseguido quizás esta sea tu oportunidad: No a todos nos van los mismos métodos para conseguir los mismos fines. Así que quizás esta vez puede ser la definitiva: La Comunidad de Madrid y el Hospital Carlos III han puesto en marcha un programa en línea gratuito para dejar de fumar en seis meses.
Objetivo: Se pretende principalmente ayudar a todas las personas que desean dejar de fumar pero que no pueden acudir a los programas y ayudas que les proporcionan los hospitalespor problemas de horarios. Y además de la ventaja de que los usuarios se pueden conectar cuando quieren, pueden recibir de forma inmediata las respuestas a los cuestionarios que rellenen para seguir el tratamiento.
Los pasos a seguir son sencillos: Entrar en el programa y registrarse. Pero no se trata de que simplemente se siga un programa paso a paso. Detrás de esta iniciativa está un equipo formado por un médico neumólogo, una psicóloga y una diplomada en enfermería que se pueden poner en contacto con los usuarios. Entre otras acciones, evaluarán la dependencia del fumador y se enviarán a través del correo electrónico recomendaciones e instrucciones.
Después de abandonar el tabaco, también seguirán con la evaluación para ayudar con los síntomas de abstinencia. Y ya con la intención de motivar y no recaer otra vez en la tentación, a los seis meses dan un diploma como recordatorio de que se ha logrado.
¿Qué más recursos utilizan en la Red? La descarga de lecturas en forma de pdf que acompañarán durante las distintas etapas a los futuros no fumadores. Están divididos en tres grupos: lectura para antes de dejar de fumar, una semana sin fumar y un mes sin fumar. A esas lecturas puede acceder todo el mundo, haga o no el programa a través de Internet.
Los títulos son sugerentes: Prevención de recaídas, Qué hacer cuando las ganas son irresistibles, Educación dietética… Una opción más vía web a tener en cuenta para abandonar “los malos humos”.

A ver si lo dejo II



http://acapulco70.com/el-mejor-cigarrillo/

EL MEJOR CIGARRILLO

Me gustaba fumar y todo el mundo lo sabía así que cuando lo dejé fue una sorpresa. Lo dejé de un día para otro, y logré dejarlo a pesar de que mi novio fuma. Mis amigos fumadores me preguntan cómo lo hice, y la sorpresa se transforma en envidia cuando les digo que no hice nada para dejarlo, que simplemente lo dejé, un día no quise fumar más.
Fumé durante 10 años. Cada día alrededor de 15 cigarrillos, a veces más, a veces menos, raras veces me fumaba el paquete completo en un día, pero se daba el caso de vez en cuando.
El mejor cigarrillo era el de la madrugada, el que me fumaba antes de dormir. Era un cigarrillo clandestino porque me lo fumaba en mi habitación aunque tenía prohibido fumar en mi casa. El mejor cigarrillo tenía su ritual: abría la ventana, me sentaba sobre el escritorio con una taza de café o de té, ponía algo de música y me lo fumaba con medio brazo por fuera de la ventana.
Habían otros indispensables: el de después de la comida, el que acompaña el café, el cigarrillo industrioso que se fuma mientras se repasan los apuntes antes de un examen, el que queda medio aplastado, olvidado en el fondo de algún bolso que no has usado en un par de semanas y que te salvó la vida cuando se te olvidó comprar.
A lo largo de diez años tienes tiempo para contemplar la idea de dejar de fumar más de una vez. Mi familia me insistía en que debía dejarlo por mi salud. Mi rechazo ante la idea de dejarlo tenía poco que ver con el nivel de dificultad que representara el proceso, que sin duda era alto, y más con el hecho de que me gustaba fumar. Era mi actividad favorita, era difícil para mí imaginarme mi vida sin tabaco.
En una oportunidad me dio mononucleosis, se me complicó con una amigdalofaringitis aguda y pasé dos semanas durmiendo. No miento, la fiebre era altísima, no tenía fuerzas ni para levantarme de la cama y sólo recuerdo vagamente algunos momentos de lucidez en los que mi madre aprovechaba para darme de comer: sopas, papillas, helados. Cuando finalmente me recuperé había “dejado de fumar”. Es decir, no sentía necesidad de hacerlo y el olor del humo me daba asco.
De las semanas que siguieron me sorprendió la libertad que sentí. Podía NO salir a fumar entre una clase y otra. Pero aunque no necesitaba fumar, sí quería hacerlo. Me forcé a volver a tomar el hábito y fue muy fácil, bastó con fumar dos o tres veces para superar el asco y la tos. En un par de días me había vuelto a enganchar.
Fumar es como cualquier otra actividad, no te voy a mentir. Puede ser una adicción y en ese sentido es igual que jugar, beber, comer, o drogarse. Pero ¿acaso no somos adictos de la misma manera a toda una serie de patrones que usamos cada día? Algunos son benignos, otros neutros, y hay algunos tóxicos: la afición a cierto tipo de malas amistades, la dejadez, la procrastinación, el victimismo y hasta la depresión son todos patrones que repetimos de la misma manera en la que alguien se lleva un cigarrillo a la boca. Nos gustan porque son actitudes cómodas que nos han acompañado durante mucho tiempo, y a veces tenemos hasta momentos favoritos para usarlas.
Cualquier cambio que uno quiera hacer en su vida es igual de difícil, ni más ni menos, que dejar de fumar. Y como hace más de un año que he dejado de hacerlo pensé en compartir algunas ideas con vosotros. Si fumas y quieres dejarlo esto te ayudará. Si no fumas pero quieres cambiar algo de ti quizás te interese leerlo, hazlo en abstracto.
No te voy a engañar ni te voy a dar un método fácil, universal e infalible para dejar de fumar porque eso no existe. Te voy a decir la verdad, la que no te dicen los psicólogos ni los hipnotistas. Si quieres dejar de fumar lo que tienes que entender es que quien fuma no lo hace por necesidad, y tampoco lo hace por vicio, no es un hábito difícil de combatir ni está fuera de tu control. La realidad es que el fumador fuma porque le gusta fumar. Le gusta, lo disfruta, y mientras fumar te resulte placenterlo seguirás haciéndolo, da igual cuántos métodos pruebes.
MI AMIGA MARTA
Mi amiga Marta lo probó todo: parches, chicles, hipnosis, libros, fue la pionera del cigarrillo electrónico, y también probó un método conductista que consistía en poner una alarma que le indicaba cuándo debía encender un cigarrillo y espaciar cada vez más el tiempo entre cada alarma. Nada le funcionó y su frustación aumentaba con cada método fallido.
A veces Marta me preguntaba por qué no lo intentaba con ella. Creo que siempre he sido honesta conmigo misma y sé que es absurdo depositar tu confianza en un método cuando el trabajo le corresponde a la voluntad.Para quien quiere dejar de fumar cualquier método es bueno. Para quien no quiere dejarlo cualquier método es una excusa porque cuando “no lo logras” la culpa no es tuya, es del método, tú “estás haciendo todo lo posible”.
Por eso si quieres dejar de fumar y estás siendo sincero contigo mismo elige cualquier método, o no elijas ninguno, da igual, es un tema de voluntad. Si no quieres dejarlo no te engañes a ti mismo: asúmelo. Cuando mi amiga me preguntba por qué no probaba su método nuevo yo le respondía: “me gusta fumar y en este momento deseo seguir haciéndolo. Llegará un día en el que no querré hacerlo más, y así como empecé a fumar, dejaré de hacerlo”. La única manera de dejar de fumar es queriendo dejarlo, siendo honesto con uno mismo.
¿POR QUÉ FUMAS?
El enfoque más sensato para dejar de fumar es querer dejarlo. Querer dejar algo no se aprende con ningún libro, ni con ningún método, pero al ser un proceso interior, sí hay cosas que puedes hacer para inclinar la balanza en esa dirección. Entender por qué fumas es una de ellas.
Si fumas habitualmente probablemente no hay una sola razón por la que lo haces, seguramente es una combinación de varias razones que se enmascaran unas a otras como las capas de una cebolla.
En las capas más superficiales es probable que te guste el sabor del tabaco, que te produzca placer fumar, como te puede dar placer comer un chocolate o beberte algo que te gusta.
Por detrás de esa razón hay otra. Puede ser que te guste fumar porque es un momento que reservas para ti, para no hacer nada más que fumarte ese cigarrillo, como aquel que yo me fumaba en la ventana antes de dormir. Si eres una persona que está rodeada de gente y de responsabilidades todo el día, esos minutos solitarios pueden representar un respiro para ti.
Otras causas superficiales con las que quizás te identifiques: te ayuda a tener las manos ocupadas, a hacer algo mientras esperas, a evitar la comida cuando estás a dieta, a calentarte cuando hace frío, a mantenerte despierto por las noches, a relajarte cuando algo te preocupa, son todas razones prácticas.
Después hay otras razones menos evidentes pero que tienen más peso. Para muchos fumar es también un asunto de imagen, lo han incorporado a su identidad como un símbolo que transmite algo sobre ellos a los demás. En mi caso yo no quería ser la chica buena y saludable de mejillas rosas. No quería parecerme a las profesoras del opus de mi universidad que más que mujeres eran plantas. Fumar era un giro inesperado para alguien como yo, resaltaba esa parte de mi personalidad que se revela. Fumar me alejaba de Rory y me acercaba a Lorelai.
Pero quizás haya alguna razón aún más atrás. No será fácil descubrirla porque son el tipo de cosas que nos ocultamos a nosotros mismos. A mí me tomó mucho tiempo entenderlo, lo entendí después de dejar de fumar y en retrospectiva. Sólo pude dejar de fumar al irme de casa de mis padres porque para mí fumar era una forma de oponerme a ellos, de diferenciarme y de expresar mi individualidad. Separarme de ellos psicológicamente me ayudó a dejar el cigarrillo sin que yo lo supiera.
Todos los problemas que tenemos están unidos entre sí como cables enredados. De manera que resolver uno a veces resuelve otros sin que tengas que esforzarte en resolverlos por separado. Igual que con los cables: cuando desenredas uno muchas veces se desenredan los demás.
AHIMSA: HAZLO CON CALMA
No creo que sea una coincidencia que dejé de fumar en una época en la que practicaba yoga cada día. El yoga te enseña a vivir en el cuerpo, a escucharlo, a no ignorarlo. Cuando practicas yoga cada día y lo haces a conciencia, te pasan cosas extrañas. Puede que un día sientas un antojo increíble de lentejas, tan intenso como cuando te apetece comer un dulce porque dejas de comer con el paladar y empiezas a comer con el cuerpo. Tus sentidos se despiertan y tu interés por el mundo que te rodea se intensifica también.
Practicando yoga aprendí a escuchar mi garganta y mis pulmones, a interpretar sus mensajes, y a sentir compasión por ellos, por mi propio cuerpo, de la misma manera en la que soy capaz de sentir compasión por un animal que sufre. Por eso dejé de fumar y de comer carne casi al mismo tiempo.
En el momento no lo sabía pero eso se llama Ahimsa y es uno de los principios más importantes del yoga: el principio de la no-violencia. La no-violencia hacia los demás, hacia uno mismo, y hacia los animales.
Aunque no leas nada sobre la parte espiritual del yoga, yo no lo hacía, realizar las posturas de forma consciente desarrolla en ti esas cualidades. Cuando haces yoga debes escuchar tu cuerpo para no lesionarte, comunicarte con él y escucharlo en lugar de dirigirlo desde la mente.
Ahimsa significa no fumar, pero también significa no forzar ni dañar tu cuerpo en el proceso, no dejarlo de forma violenta. Significa aceptarte a ti mismo, aceptar tus posibilidades, tus limites, respetar tus procesos y tu integridad interior.
Con esto quiero decir que dejarlo no tiene que ser una decisión radical ni extrema. No tienes que tirar el paquete de cigarrillos por la ventana, ni decidir dejarlo como resolución de año nuevo. Si piensas en dejar de fumar no tiene que ser un corte limpio y preciso. Si dos semanas después de decir dejarlo te fumas uno eso no implica que has echado todo por tierra, o que tienes que empezar desde cero, no es un error garrafal ni interrumpe el proceso. Al revés, eso solo significa que te tomas con naturalidad dejar de fumar, que no te da miedo volver a caer, que asumes tu decisión con paciencia y con respeto, que no estás apurado.
MUNDO BINARIO
Dejar de hacer algo, cambiar el rumbo es un juego interior, no es algo práctico. El resultado práctico es simplemente eso: un resultado. El verdadero trabajo es el paso anterior a ese, el que nadie ve. El cambio real está entre querer fumar y no querer hacerlo, pero como es algo interno pasa desapercibido. La gente que ve a otros dejar de fumar creen que el truco está en las acciones.
Lo mismo aplica con todo: cambiar tu forma de comer, aprender a ahorrar, limpiar tu casa, dejar de beber o de jugar, da igual cuál sea el cambio que quieras lograr en tu vida, todos empiezan desde el interior.
Por eso la gente que emplea su energía en combatir el efecto pocas veces tiene éxito: esa gente que se pone parches, que masca chicles, que usa métodos conductistas, tienen una visión limitada y no entienden el problema. Entienden la situación como un interruptor que te define: ¿Fumas? Eres un fumador. ¿No fumas? No lo eres. Quién se obsesiona con el método entiende el mundo como una relación de elecciones binarias, pero el mundo no es binario, es gradual.
Se podría decir que soy casi vegetariana. Como pescado, pero no como carne, pollo, leche, ni huevos. No los como en líneas generales. Quiero decir, que no compro estas cosas en el supermercado por regla, no forman parte habitual de mi lista de la compra, ni suelo comerlo en mi casa o fuera de ella, lo que no quiere decir que no los como nunca. De vez en cuando si me apetece o hay alguna situación especial puedo comerlos, no soy una fanática.
Pero como escribí un artículo al respecto, no puedo comentar que me estoy comiendo un omelette en twitter, o poner una foto de una taza de chocolate caliente, por decir algo, sin que me lluevan comentarios como estos: “Pensé que no bebías lácteos”, “pensé que eras vegetariana”, o “¿qué haces comiendo huevos?”
Estas críticas son parte del pensamiento binario que ve al mundo en términos de blanco o negro, que confunde el síntoma con la enfermedad, que no entiende ni respeta el espacio interior propio y por tanto tampoco respeta el de los demás. Esta actitud la veo en todas partes: cuando alguien anuncia que está dejando de fumar y enciende un cigarrillo en una fiesta. “¿Qué pasó? ¿te rendiste?”
No es sano ir de un extremo al otro de forma radical, absoluta, y automática. Lo que eso significa es que el cambio no ha nacido desde el interior, que ha sido un cambio en la forma, un cambio en la acción, pero que aquello que la origina se mantiene igual.
Dejé de fumar de forma progresiva, fue un proceso parecido aunque inverso al de empezar a fumar. Cuando empiezas a fumar no te compras tus paquetes desde el principio, por lo general es un proceso lento, quizás te lleve un par de años convertirte en un fumador asiduo. El cambio es un proceso y funciona en ambas direcciones: dejar de fumar no tiene por qué ser un corte tajante y limpio, o eterno.
Me dije que no iba a forzar nada, que si me provocaba fumar no me iba a cortar. Así que al principio aunque no estaba fumando, si me bebía un café me encendía un cigarrillo, o a veces lo hacía tarde por la madrugada porque era mi cigarrillo favorito. Dejar de fumar me tomó un par de meses, pero lo hice sin reglas y con total naturalidad, entendiéndolo como un proceso, escuchando mi cuerpo, practicando el ahimsa, es la mejor forma de hacerlo. No sé si más nunca volveré a fumar, sólo sé que por ahora no quiero y me siento muy bien.
EN RESÚMEN
1) No te engañes a ti mismo, si todavía quieres fumar, hazlo. Déjalo únicamente cuando no desees seguirlo haciendo.
2) Para el que quiere dejar de fumar cualquier método es bueno. Para quien no quiere dejar de hacerlo cualquier método es una excusa.
3) Querer dejarlo no se aprende, se descubre.
4) Pregúntate por qué fumas y responde con honestidad.
5) Escucha tu cuerpo.
6) No fuerces las cosas, los cambios que empiezan desde adentro se manifiestan con naturalidad.
7) El corte no tiene por qué ser limpio ni tajante. Tómate tu tiempo para dejar de fumar.
Estas reglas no solo sirven para dejar de fumar, es un buen punto de partida para encontrar tu rumbo. A mí me ha servido hasta para desarrollar mis proyectos personales: para escribir mi libro y este blog. Si te gusta lo que escribo puedes suscribirte. Te llegarán avisos cuando publique artículos nuevos y también recibirás el newsletter que envío cada cierto tiempo con contenido diferente al de la web. Hasta ahora se han suscrito más de 49 mil personas si lo quieres recibir apúntate aquí: http://eepurl.com/i0tT1

A ver si dejo esos humos I.


DEJAR DE FUMAR PERMANENTEMENTE.

http://vicentelleches.blogspot.com.es/2011/10/dejar-de-fumar-permanentemente.html

Estimado lector de mi blog, este texto lo escribi despues de que una muy buena amiga mia me describiera las tres causas basicas que ella creia que le impedirian dejarse definitivamente el tabaco: el hecho de creer que el tabaco le quitaba la ansiedad, el miedo a engordar y la dificultad de encontrar la forma y el momento para proponerselo firmemente. Dicho texto suelo emplearlo como introduccion al mejor metodo para dejar de fumar definitiva y permanentemente que existe: el conocimiento de por que fumamos, conocimiento que una vez bien asimilado, tiene la caracteristica de dejar KAO a los argumentos que pueden llevar a una persona a seguir fumando un cigarrillo detras de otro. Para que se entienda clara y directamente el epicentro de mi metodo, el placer que cree que siente un fumador al fumar, es similar al que cree que siente el espectador hipnotizado por un habilidoso hipnotizador, que mientras que es presa del trance hipnotico, cree firmemente que una cebolla que esta comiendo es una dulce manzana, y la disfruta con sumo placer, hasta que despierta del trance y descubre con gran sorpresa que se esta comiendo una cebolla... Nosotros tenemos mecanismos de autosugestion de funcion adaptativa al medio en el que vivamos, que nos hacen creer firmemente toda clase de creencias, con frecuencia incluso absurdas, como por ejemplo que el tabaco nos procura gran placer... Es por ello, que el despertar de ese trance, activando mediante la racionalidad el poder de nuestra consciencia, es la manera definitiva de dejar el habito de fumar, al igual manera que el hipnotizado dificilmente podra volver a disfrutar comiendo una cebollla como lo haria de una manzana una vez despertado del trance hipnotico...La continuacion a esta introduccion a mi metodo para dejar de fumar, suelo desarrollarla personalizada invitando a la persona que quiera dejar de fumar a que me comente los motivos por los que fuma y por los que cree que no puede dejar de fumar, incluso a las que le llevaron a hacerlo en las ocasiones en las que ya habia dejado de hacerlo... 

LA ANSIEDAD.

Creer que el tabaco puede quitarte la ansiedad es solo una desafortunada ilusion. La misma que siente un heroinomano mientras comete atroces crimenes, con la intencion de conseguir dinero para una dosis de heroina que le quite...la ansiedad. El tabaco no solo no puede quitarte la ansiedad sino que te la dispara hasta limites insospechados. Al igual que el resto de drogas, la nicotina, cuando es eliminada, produce una gran ansiedad. Entonces, si la creencia de que fumar quita la ansiedad es solo una ilusion, ¿Porque es una creencia generalizada entre fumadores, el creer que inhalar repetidamente durante unos 10 minutos, alrededor de 5000 sustancias toxicas, entre 15 y 30 veces al dia, tiene ese efecto? Pues por la forma en que funciona nuestra mente. ¿Te das cuenta de la cantidad de recuerdos que puede llegar a albergar un cerebro? ¿Y como lo consigue? pues ahorrando el maximo espacio en el disco duro entrelazando los recuerdos, de forma que cada uno de ellos esta unido, encadenado, asociado a todos los demas, de modo que si cogieramos cualquier recuerdo de los que tenemos en la cabeza, y tiraramos de el como si fuera un hilo, acabariamos sacando todos los recuerdos contenidos en nuestra mente. Con esto lo que quiero decir es que tienes asociados en tu mente ansiedad-tabaco, o sea, que todas las situaciones que te crean ansiedad, las tienes memorizadas fumandote un cigarro, por lo que cada vez que vuelves a vivir cada una de esas situaciones, la idea de fumarte un cigarro te vendra automaticamente. Pero eso no significa que el tabaco te quite la ansiedad. De hecho el tabaco, al igual que resto de drogas, son sustancias extremadamente productoras de ansiedad, algo completamente logico y coherente, dado lo peligrosas que son para nuestra salud, por lo que esta ansiedad que produce el tabaco y las otras drogas, es una especie de "castigo" que de un modo natural e inconsciente nos damos a nosotros mismos para que no volvamos a "reincidir" en tan absurda accion. El porque este mecanismo de castigo no ha dado buenos resultados en algunos casos, y no nos impide fumar absurdamente durante decadas y mas decadas, se resume en dos factores basicos: Nuestra capacidad de adaptacion y la publicidad del tabaco.

Tenemos un instinto de adaptacion que de alguna manera nos obliga obzecadamente a adaptarnos a aquellas cosas que, por variadas circunstancias, consideremos que necesitamos, aunque este claro que tengan graves efectos secundarios. Si pensamos que para ser feliz hay que emborracharse, nos emborrachamos, si creemos que el tabaco nos da placer, nos matamos de fumar, si se nos convence de que la heroina es la mejor sensacion que existe, el mejor viaje para encontrar la felicidad, nos la metemos en el cuerpo hasta morir, y este mecanismo, paradojicamente, esta diseñado para que podamos sobrevivir, creando una ilusion que nos permita, por ejemplo, creer que no hay mayor placer que comer gusanos, ratas, perros, serpientes, cucarachas, cerdos...para vivir con la maxima felicidad, y asi aprovechar al maximo los recursos alimenticios que se han hallado en cualquier rincon de este planeta mientras que la raza humana se expandia por el, por el bien de todos...

La publicidad del tabaco, para no extenderme mas, nos ha hecho creer que el tabaco es un gran placer, (la ultima voluntad, sin duda, de un condenado a muerte) y por supuesto tambien nos ha hecho creer que sin placer no merece la vida vivir, dejando de lado la realidad real: que no se puede privar a ninguna persona ni de placer ni de felicidad, que esta garantizada por sistema desde nacimiento, seas principe/princesa o vasallo/a, alto/a o bajo/a, joven o vieja/o, guapa/o o fea/o, que estamos diseñados de manera que es imposible mantener una situacion mental en la que no se sienta placer de un modo duradero, pese a que la vida te prive de cualquier sentido o de alguna parte de nuestro cuerpo o lo que creamos fundamental para disfrutar de la vida...es mas, el tabaco, al reducir el aporte de sangre y oxigeno en el organo en donde se produce y gestiona el placer, el cerebro, no solo reduce la cantidad de placer total que puede sentir el ser humano, sino que ademas se incrementan las sensaciones de castigo, sensaciones estas que se perciben en forma de ansiedad y de dolor cronicos...

¿Sabes porque el tabaco se considera la droga mas dura que existe? pues porque no se conoce otra droga que pueda llegar a ejercer una depencencia tan intensa como la que se produce cuando caemos en la trampa del tabaco. La nicotina, cada vez que se introduce en el cuerpo en grandes cantidades a traves de un cigarrillo, tarda apenas media hora en empezar a ser expulsada del cuerpo, es decir, que cuando te fumas un cigarro, a la media hora empieza el sindrome de abstinencia, o sea, la ansiedad. Como la publicidad te ha hecho creer que el tabaco es un placer, y tu instinto de adaptacion te hace ser testarudo, no te das cuenta de que tu inconsciente te esta castigando, y como no sabes como mitigar la ansiedad que te produce el tabaco, buscas consuelo en algo que tu creas que te de placer, como el tabaco, y te fumas otro cigarro. Cuando te fumas otro cigarro el proceso de eliminacion de la droga se reduce (no del todo, por lo que la ansiedad tampoco) pero la percepcion que tienes es que se ha reducido lo suficiente como para asociar en nuestros recuerdos la idea de que el tabaco nos ha quitado la ansiedad. Al rato otra vez la dichosa ansiedad, y otro cigarro, y continuan los castigos, terrible dolor de cabeza, de garganta, de estomago, nos ponemos ansiosos, y mas tabaco, todo nuestro aparato respiratorio irritado, lleno de mucosidad, con tos frecuente, y cada vez nos sentimos peor, y aun buscamos mas placer, o sea mas tabaco, hasta destruir nuestra salud, y una buena parte de nuestro placer y felicidad...y encima creemos firmemente que sin tabaco no podemos hacer nada, que lo necesitamos para todo, para relajarnos (menos de media hora), para despejarnos, para hablar por telefono, para conducir, para ir al baño, para hablar con un amigo, para disfrutar plenamente despues de mantener relaciones sexuales...
 
En cuando dejes de fumar, tu ansiedad se reducira radicalmente, tus niveles de placer aumentaran en la misma proporcion, y al poco tiempo, solamente te entraran ganas de fumar en las situaciones que de forma natural mas cantidad de ansiedad te han producido en tu vida, las cuales tienes memorizadas fuertemente en tu mente fumandote un cigarrillo. Si te das cuenta, una vez hayas dejado de fumar, de que es simplemente un recuerdo asociado, y de que si vuelves a fumarte un cigarro volveras a entrar en el circulo vicioso del cigarro-ansiedad-cigarro, dejaras que pase por tu mente el recuerdo de la aparente e ilusa sensacion de necesidad de fumar, sin mas, y acabaras por no darle importancia, hasta que se borre de tu mente esa asociacion y en breve tiempo se substituya, por ejemplo, por una idea positiva que cierre el episodio que te causo ese pico de ansiedad.
 
ENGORDAR.

Una de las causas por las que la nicotina produce ganas de comer cuando se elimina del cuerpo, es porque esta droga se halla presente, en cantidades inocuas, en algunos alimentos, como los tomates, las berenjenas o el pimiento. Esto hace que por asociacion inconsciente, cuando dejamos de fumar, en las primeras semanas, notemos un gran apetito, que en el caso de personas que tengan malos habitos para alimentarse, puede producir un notable aumento de peso. Aunque con el tiempo el apetito se autorregula, las costumbres que se adquieren tras dejar de fumar son un serio problema de dificil solucion debido a las terribles costumbres que esta sociedad nos ha inculcado a la hora de comer. (aunque ese es otro tema) Ahi lo unico que te puedo recomendar es que adquieras la costumbre de leer sobre salud y alimentacion. Esta demostrado que las personas que leen regularmente sobre estos temas, no fuman, no beben, no toman cafe, (si toman cafeina la toman en forma de te verde) evitan las drogas en general, y mantienen su peso dentro de margenes saludables, teniendo perfectamente claro que una vida sana es un elemento fundamental y primordial para una vida feliz. A mi me puedas consultar cualquier duda que tengas o cualquier concepto que no entiendas en lo relacionado con la alimentacion y la salud en general. A tu disposicion me tienes.

PROPONERSELO.

Lo de proponerselo, en el caso del tabaco no funciona del todo bien. Nos lo proponemos casi cada vez que enfermamos, cada vez que la luz de nuestra mente nos dice lo estupido y sin sentido que resulta fumarse un cigarro tras otro, cuando nos sentimos asqueados de nosotros mismos en esos momentos en los que somos conscientes de que, no solo nos causamos enfermedad y dolor a nosotros mismos, si no que tambien a nuestras personas queridas, a nuestros amigos y conocidos no fumadores, y lo que es peor, a nuestros hijos. Cuando creemos que es necesario dejar de fumar, que es nuestra obligacion y empezamos a proponernoslo firmemente, empieza el panico y lo que es peor, la ansiedad de perder eso que nosotros concebimos como uno de los mayores placeres de este mundo, inhalar humo de tabaco, y ahi empieza nuestra frustracion, nuestro malestar, nuestra tortura, que nos hace sentir desdichados e incluso furiosos por no poder seguir fumando, hasta que cualquier episodio desagradable en nuestra vida nos hace volver a caer en la trampa cigarro-ansiedad-cigarro, de la que dificilmente volvemos a salir, y todo por nuestra perfecta capacidad de adaptacion y una muy inteligente campaña publicitaria del tabaco.

Cuando te das cuenta de que todo es una ilusion, un dia, sin mas, ves claramente que no quieres seguir fumando, porque tienes perfectamente claro que en pocos dias tu capacidad para generar placer y felicidad se pondra en sus niveles maximos, que se reducira el dolor y sufrimiento (el castigo) que produce fumar, y sin darte cuenta ya habran pasado esas 3-6 horas criticas de ansiedad en la que se elimina el 90% de la nicotina de la sangre, y empezara la alegria, mientras notas que la cabeza empieza a funcionar al maximo, que tu memoria funciona super-bien, que la paz natural vuelve a ti al desaparecer la ansiedad que produce el mono del tabaco, que te relajas agradablemente con sorpendente facilidad, que ya no notas esa sensacion de pesadez fisica, que tu cuerpo no se cansa tan rapido, y que te sientes mas joven, mas activo/activa, mas vital...y sin darte cuenta ya han pasado los primeros tres meses, a partir de los cuales, el recuerdo del tabaco, empieza a ser solo una lejana pesadilla que poco a poco se desvanece en el olvido...